2009

| sábado, 27 de diciembre de 2008 | 12:14



EL MARFIL DE LA TORRE SE VA A TOMAR UNAS VACACIONES NAVIDEÑAS, HASTA EL 5 DE ENERO. ESTE AÑO COMERÉ LAS UVAS EN UN PUEBLO DE IMPRONUNCIABLE NOMBRE DONDE NO ME ENCONTRARÍA NI GOOGLE, DESEÁNDOLES UN 2009 UBÉRRIMO Y TAN ELEGANTE COMO EL CARBAYÓN DE VALENTÍN, DECLARADO ÁRBOL DEL AÑO. 7,7 METROS DE PERÍMETRO, 13 METROS DE ALTURA Y 15 DE DIÁMETRO DE COPA, LLEVA EN TINEO DESDE 1160. TAMBIÉN ÉL ESTÁ CONVENCIDO DE QUE GANA EL QUE AGUANTA. FELIZ AÑO.

Jean Daniel, el amigo de Camus.

| martes, 23 de diciembre de 2008 | 16:06



Algunas de las perlas de este señor, por algo era amiguete de Camus.



-La información decisiva consiste, en primer lugar, en la apuesta apasionada según la cual es posible interesar al lector y conseguir su fidelidad haciéndole pensar y, sobre todo, entreteniéndole sin halagar nunca su gusto por la pereza y la vulgaridad.




-Los grandes libros son aquellos en los que se confunden el destino del autor, el destino de un país y el destino del ser humano.





-Hay que luchar por la justicia, no por la penitencia de los unos y la venganza de los otros.



Charlie no hace surf

| domingo, 21 de diciembre de 2008 | 15:17



Señores, ha muerto a los 53 años el memorable surfero lisérgico, es decir, Lance Johnson, es decir, Sam Bottoms. Da igual, porque seguirá rompiendo las olas en los fotogramas de Apocalypse Now por toda la eternidad, mientras el desquiciado coronel Kilgore le da voces por el megáfono. Porque Charlie no hace surf.

Uno no gana para sustos

| sábado, 20 de diciembre de 2008 | 11:43



Aquí estamos de cuerpo presente en la faraónica delegación del Principado de Asturias en Madrid. Le presenté su excelente libro de relatos Uno no gana para sustos a José Luis Espina. Creo que lo pasamos bien. Muchas gracias a Olaya por la organización, y a Miguel Munárriz porque es Miguel Munárriz.

PRESENTACIÓN EN MADRID

| jueves, 18 de diciembre de 2008 | 0:03

HOY JUEVES, 18 DE DICIEMBRE, PRESENTARE EL LIBRO DE RELATOS DE JOSÉ LUIS ESPINA "NO GANA UNO PARA SUSTOS" EN LA DELEGACIÓN DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS EN MADRID. SERÁ A LAS OCHO. ESTÁN INVITADOS.

RaPHaelistas

| viernes, 12 de diciembre de 2008 | 13:39


Alguien dijo alguna vez que nacemos incendiarios y morimos bomberos. Bueno, eso es cierto en parte. Hay algunos que a punto de palmarla todavía siguen bebiendo gasolina y escupiendo fuego. Ese es el caso de Raphael. Efectivamente, yo me declaro sin paños calientes admirador de Raphael, de toda la vida, como se suele decir. Es más, Sinatra siempre me ha parecido una medianía en comparación con el niño de Linares. Porque Raphael, para lo bueno y para lo malo, es el exceso, el kitsch, como una de esas novelas grandiosas, monumentales, ubérrimas, bichos poderosos y pesados con grandes fracasos y grandes aportaciones ante los que no hay más salida que quitarse el sombrero porque, aunque tú no te la creas, ella se lo cree por ti, se lo cree por todos.

El mundo cambia, Raphael no. No tiene por qué. Ha sobrevivido a su éxito, a imitadores, a críticos, a las modas, incluso a una enfermedad hepática con la insistencia cabezona de un espermatozoide triunfador. A Raphael hace tiempo que todo se la suda, se limita a sonreír y a perseverar en su ser spinoziano. Nadie nos amará como él, nadie desenroscará bombillas virtuales como él, nadie hará de drama queen como él, nadie se emosionará con s tanto como él, hace tiempo que su reino no es de este mundo -ni de ninguno conocido ni por conocer, me temo-. Porque Raphael sigue a pies juntillas la afirmación de Pessoa de que para ser grande, hay que ser entero, ser todo en cada cosa, ponerlo todo, sin excluir nada.

Inacabable, fastuoso, quimérico y cursi, ahora que celebra sus cincuenta años en el mundo de la música contaré la anécdota que siempre cuento sobre él. Es decir, la resolución de uno de los grandes misterios de la Humanidad, a la altura de las pistas de Nazca o el ya descriptado Teorema de Fermat: ¿por qué el cantante escribe su nombre con una ph en vez de con f? Cuando tenía 14 años, acompañado por Paco Gordillo, su mánager, se presentó en la Phillips para que le hicieran una prueba de voz. El adolescente que quería triunfar en la música se quedó mirando el rótulo luminoso. ¿Por qué Phillips se escribe con ph y se pronuncia con f?, se preguntó. Allí mismo decidí, cuenta el incomparable artista, que para triunfar de verdad, o sea, en todo el mundo, mi nombre artístico debía ser Raphael. ¿Qué me dicen, eh? Es estúpido. Es genial. Es definitivo.




Aquí les dejo una versión espléndida de Como yo te amo de los Niños Mutantes.

Punto Final

| miércoles, 10 de diciembre de 2008 | 0:02


¿Qué se siente cuando acabas una novela, cuando has estado casi tres años viviendo día a día con unos personajes, en algunas ocasiones más reales que ciertas personas que te rodean, y en un momento determinado pones el punto final? ¿Qué, qué se siente? Pues se siente extenuación, vacío, felicidad, estupor, incredulidad.
¿Y cuál, cuál es la forma de superar todas esas emociones? Empezar sin demora a escribir la primera página de la siguiente novela.

Homenaje

| viernes, 5 de diciembre de 2008 | 19:12

No pierdo el sueño por premios, la posteridad o una crítica, lo que de verdad me preocupa, lo único importante, es tener lectores. Recibo numerosos correos de los míos, y no puedo más que agradecer y emocionarme con algunos, porque consuela, y mucho, saber que al otro lado hay gente que te sigue. Los escritores sólo tenemos sentido gracias a ellos. He aquí algunos. Muchas gracias a todos.
HAYDÉE. PUERTO RICO
Hola, Sr. del Valle. Acabo de leer EL TIEMPO DE LOS EMPERADORES EXTRAÑOS. Arturo no puede morir. Me lo imagino en una secuela, ya viejito y solo. Resolviendo otro crimen y lidiando con sus demonios internos; historias paralelas que se entrelazan, tal vez en su lucha (la de Arturo) por mantener la cordura. O tal vez su resistencia a la presión social por no haber cumplido con la regla de casarse y tener hijos (o no haber podido mantener el matrimonio), que me parece es el “tipo” de Arturo. Usted describe muy bien los paisajes y el entorno físico donde ubica sus historias. Sería lindo que transportara al lector a un pueblo pequeño en espacio pero enorme en historias, de esos que hay tantos en España. En fin, que ojalá mis comentarios le sugieran alguna idea. Saludos desde Puerto Rico, Haydée.
ETTORE. GÉNOVA
Hola, me llamo Ettore Maggi, de Italia. He leido "El tiempo de los emperadores extraños" hace dos meses. Estuve en Cadiz en curso de español y encontré este libro. Yo tambien me ocupo de la literatura, y me hablaron muy bien de este libro. En efecto, es un libro muy bueno, me ha gustado mucho. Quiero leer otros libros suyo, pero todavia no he encontrado nada aquí en Genova. La próxima vez que voy en España, voy a buscar otros libros suyos. Perdone mi español, lo entiendo bastante, pero escribir es mas difícil, para mí. Hasta la próxima. Ettore Maggi
TETE. CASTROPOL
Me ha encantado tu novela, sobre todo porque tus personajes se han ido tiñendo alternativamente de la frialdad del invierno y de la calidez del café que tanto reconfortaba a Arturo Andrade. Espero que sigas teniendo suerte y sigas cumpliendo tu sueño de escribir. Yo sigo en ello. Un saludo.
SIN NOMBRE
Hola Ignacio. Sólo queria decirte que me han encantado las dos aventuras protagonizadas por Arturo Andrade y no veo la hora de tener en mis manos la siguiente, aun sabiendo que puede ser la última, si como he leído estoy ante una trilogia. He de confesar que ambos libros los he leido a traves de préstamo en la biblioteca pública de mi ciudad y lo digo con cierta congoja ya que va en detrimento de tu propio bolsillo, lo cual me lleva a hacerte una pregunta. ¿Te pareceria bien que, tal como se rumoreó hace algun tiempo, hubiera que pagar en las bibliotecas algun tipo de tasa para usar sus servicios? Por mi parte me parece un disparate y un obstáculo a la difusion de la cultura pero me interesa tu opinión como escritor. Bueno, pues no te robo más tiempo y si te sirve de consuelo te doy mi palabra de que compraré tu próxima novela, tanto por los buenísimos ratos que me han hecho pasar las anteriores, como por la impaciencia que me corroería esperando su adquisición por parte de la biblioteca. Ánimo y gracias.
ANA
Hola Ignacio: me llamo Ana, tengo 16 años y el día de mi cumpleaños me regalaron tu novela "De donde vienen las olas". Desde el principio tuve el presentimiento de que me iba a gustar y hoy he acabdo de leerlo. Me ha encantado, ese vocabulario tan bien elaborado, una historia perfectamente definida, unos personajes que parecen de carne y hueso....
Si alguna vez tuviese la suerte de crear una novela como la tuya, ser­a la niña más feliz del mundo. Espero que tengas much­sima suerte en tu carrera literaria y que seas también muy feli con tu éxito.
Muchos besos

SIEMPRE CAMUS

| miércoles, 3 de diciembre de 2008 | 0:27



El instante en que ya no sea más que un escritor habré dejado de ser escritor.

Un cuento ruso

| martes, 2 de diciembre de 2008 | 0:07




Les voy a contar un cuento. No es necesario empezar por érase que se era, vamos directamente al meollo, a la época del desmoronamiento de la Unión Soviética en que el crimen campeaba masificado, sin barreras definidas, camuflado en todos los pliegues del conjunto social, inabarcable y podrido. De la noche a la mañana millones de rusos se encontraron por debajo del umbral de la pobreza debido a la hiperinflación –el rublo era un mendigo y el dólar su rey-, registrándose una gigantesca carrera por la supervivencia en la que se dio un aumento espectacular de la delincuencia organizada y las guerras en el Cáucaso que asolaron el territorio. En este entorno mortífero surgió una nueva clase de delincuente, unos señores que aprovecharon el vacío de poder para desvalijar los bienes del Estado y robar industrias enteras, bombeando una corriente de oro hacia paraísos fiscales lejos de Rusia, al tiempo que adornaban sus fechorías con una orgía de consumo digna de los zares y unos comportamientos tan decadentes que harían enrojecer a Calígula. Se llamaban los oligarcas. El método para forrarse fue tan elegante como sencillo. El llamado gabinete kamikaze de Yeltsin desmanteló el contrato social soviético y liberalizó los precios sin ningún tipo de control. Casualmente, liberalizó todo lo que afectaba al ciudadano de a pie, el pan, la vivienda… pero no lo que tocaba a los empresarios, el petróleo, el gas natural, los diamantes y los metales. Así, los malhechores podían adquirir todo esto al antiguo precio protegido soviético y venderlo al precio de mercado en el extranjero. En algunos casos, el precio inicial era cuarenta veces menor. ¿Van cogiéndolo? Si tú compras a un dólar en Siberia y vendes a cuarenta en Estonia, te puedes ir descojonando del Tío Gilito. Pero hay más.
Los oligarcas, para proteger el chiringuito privado que habían montado, y ante la ausencia de un poder estatal, tuvieron que pactar con las mafias para que hiciesen cumplir los contratos. Entre 1991 y 1996 la economía rusa estuvo manejada por gánsters obsesionados por las orgías, el vodka, la ostentación de la riqueza y la conspiración política. Como no podía ser de otra manera, la cosa terminó por desmandarse en una guerra entre capitostes hasta que llegó Putin y les cortó las alas. No obstante, sólo se limitó a encerrar o ejecutar a los oligarcas que no se sumaron a la política imperialista del Kremlin. Al resto, o sea, a quienes compartieron su visión del autoritarismo de mercado al servicio de sus objetivos políticos, se les proveyó de total impunidad.
Les he contado todo este cuento para que noten que estos señores son los mismos que manejan Lukoil, es decir, los mismos que quieren comprar Repsol. ¿Van atando cabos

El nuevo amigo de Cervantes

| domingo, 30 de noviembre de 2008 | 20:43


Han tardado, pero era de ley.

Las SS etarras

| jueves, 27 de noviembre de 2008 | 0:37


Durante los coletazos finales del III Reich, se produjo un espeluznante y perverso fenómeno en las SS en el que -salvando las distancias- se lee una equivalencia perfecta respecto al estado actual de la banda terrorista ETA. En esta temible Orden Negra que se encargó de una manera eficaz y metodológica de organizar un terror que quemó hombres y abrasó fronteras durante seis largos años, hubo una segunda generación de SchutzStaffel nacidos a partir de 1918 que tomó las riendas de la organización casi arrebatándoselas a los fundadores. Eran jóvenes que llevaban desde los diez años sin contacto con otros valores que los del nacionalsocialismo, inmersos en una superstición oscura, inmune a la crítica, y que ya no necesitaban los pretextos ideológicos de Hitler para cometer atrocidades. De hecho, muchos de ellos veían al viejo Adolf como a un abuelo al que se le tenía cariño pero a quien no había que hacer mucho caso. Ellos ya tenían otro dios a quien reverenciar, Heinrich Himmler, el hombre de la aniquilación metódica, el verdugo inmutable con cara de ratón. De esa manera, se limitaban a ser engranajes de la maquinaria, fríos, mecánicos, abstraídos; unos seres a quienes las napolas habían extirpado la conciencia, la inteligencia y el alma y que buscaban únicamente un nuevo orden, la tabula rasa del mundo donde mantener en marcha una revolución nihilista cuyo único fin era ya la destrucción de todo. Ese fanatismo lo comprobaron los Aliados cuando ni sus bombardeos, ni sus ejércitos ni su propaganda lograron minar su voluntad de combate ante una derrota segura.
Txeroki y sus acólitos arrebataron el mando de ETA a un puñado de veteranos con el culo pelado a base de temeridad, radicalidad y falta de escrúpulos. Como la nueva generación de SS son jóvenes, irracionales, sin formación ni cultura, y con un ansia total de Entgrenzung, un absoluto donde nada importa y por tanto todo está permitido. Estas SS etarras son ya una locomotora sin control, una fuerza motriz que no puede ser detenida a base de palabras, confirmado por la exigencia del recién capturado Txeroki de más atentados, más sangre, más intensidad para acabar con el estado de derecho. Por lo visto, su sustituto se llama Aitzol Iriondo, y según un detenido es igual de vesánico que el detenido. Son individuos que matan guardias civiles sobre la marcha y luego tienen la chulería de registrar su vehículo con calma. Ante tal extirpación del órgano emocional que da estabilidad, equilibrio, gravedad, conciencia, razón y moral no caben negociaciones, sólo una contundente acción de los Aliados, es decir, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Proud to be human -sometimes-

| martes, 25 de noviembre de 2008 | 13:04


El profesor Mitra de la universidad de Newcastle desarrolla A hole on the wall, un programa educativo basado en colocar ordenadores alimentados con paneles solares en lugares sitos en el culo del mundo. Se instalan fuera de las escuelas, donde los niños normalmente se entretienen, se coloca una cámara oculta, y a ver qué pasa. El último se dejó en Dras, la India, un sitio con inviernos de 22 grados bajo cero, donde apenas hay comunicaciones y desde el cual, para llegar a un lugar civilizado, hay que cruzar desfiladeros de 4500 metros de altura.
Para los críos de Dras, un ordenador con conexión a Internet es lo más cerca que se puede estar de una civilización extraterrestre. ¿Qué sucedió? Pues el milagro, lo que suele suceder con los críos. En tres meses entre 200 y 300 aprendieron a manejarlo solos, organizándose y ayudándose entre ellos, aprendiendo un inglés funcional y todas las funciones del cacharro.
¿Los efectos secundarios? El ambiente social mejoró debido al orgullo de sus mayores por lo que habían conseguido, subieron la atención y las notas de los chavales, etc...
Según el profesor Mitra, se necesitan tres céntimos al día para alfabetizar, entreteniendo, a todos los niños de la Tierra.
En fin, que alguien tome nota. Cuando nos ponemos, seguimos siendo LA HOSTIA...

Firmas en Nuevo Futuro

| domingo, 23 de noviembre de 2008 | 23:25

Hoy domingo he estado firmando en el Rastrillo Nuevo Futuro. Mucha animación, e incluso unos gaiteros tocando el Asturias Patria Querida -no por mí evidentemente, sino por la novela Astur de Isabel Sansebastián-. Firmaba con ella, Cristina López Schlichting y José Miguel Carrillo. Mañana lunes más. A las 5.30. Están invitados.
Coda: por cierto, special thanks a la gente de ventas de Alfaguara. Machos, sois unos fieras, menuda rapidez de colocación.




Bocatto di cardinale XXV

| viernes, 21 de noviembre de 2008 | 2:30



McMAFIA. Misha Glenny. Editorial Destino.

Señor Toda

| miércoles, 19 de noviembre de 2008 | 11:39



Yo no voy a escribir sobre Obama. Es decir, me parece fascinante su triunfo, y que hayamos acabado con ocho años de prehistoria para hacer un poco de historia, y que nos provea de cierta ilusión, y que le quede estupendamente tanto el traje como el chándal, pero después del confeti hay que dejarle que se enfrente con un perfil bajo y mucha tranquilidad a los inmensos problemas que le aguardan. Por tanto, y para paliar las inevitables decepciones futuras, amplificadas por la mercadotecnia del nuevo Camelot de un Kennedy negro que posiblemente acabe como el anterior -el sueño, esperemos que no Obama-, voy a hacer lo que mejor se me da: contar una historia que a lo mejor tiene que ver con el futuro presidente o a lo mejor no, ya veremos.
Un equipo de antropólogos y genetistas ha pasado los últimos diez años estudiando los restos del Príncipe de Viana, muerto en 1461, y enterrado en el Monasterio de Poblet. ¿Su conclusión?: que la momia no corresponde al príncipe, es más, no tienen ni idea de a quién corresponde. Ahora bien, lo verdaderamente cachondo -o macabro- es que se trata de un esqueleto rompecabezas hecho con piezas de tres individuos diferentes. Finalmente, se ha descubierto que un señor llamado Eduard Toda, diplomático, egiptólogo y escritor, decidió allá por los años treinta que la zona necesitaba un mito y se empeñó en armar un cadáver con el cual materializarlo. Y hasta qué punto tenía un perfil claro en su cabeza de cómo debía ser dicho príncipe, que necesitó huesos de tres esqueletos distintos para lograr componer su figura ideal. El inevitable arcano que yo deduzco de estos hechos sería: ¿que hizo el señor Toda con las piezas sobrantes de los esqueletos utilizados? Una vez desensamblados, nada indica que este buen señor no continuase con su carrera de fundamentar mitos, erigir iconos y basar leyendas, y más teniendo en cuenta las necesidades perentorias que tiene toda sociedad. Confiesen, ¿no les entrará a partir de ahora un discreto yuyu cuando vuelvan a visitar su iglesia, sepulcro o lugar histórico preferido? ¿No inquirirán con prudencia si alguien tiene noticias por aquellos lares de un tal don Eduard Toda? Es más, todo maestro suele crear una escuela. ¿No acojona pensar en la cantidad de alumnos armados de cola y serruchos que podrían haber cursado su particular master en construcción de mitos? ¿No da un ligero respingo considerar que si toda identidad o patriotismo o fe se basa en este tipo de ilusiones fundacionales, en su última matrioska cabe siempre la posibilidad de que se esconda un sonriente y aventajado aprendiz del señor Toda?

Pravia viaja, Pravia escucha

| sábado, 15 de noviembre de 2008 | 12:08



En las jornadas literarias de Pravia venimos a arreglar el mundo, o por lo menos a intentarlo. Y para ello utilizamos la herramienta de la literatura, un instrumento regulador que ayuda a equilibrar los desajustes sociales, compensa miserias cotidianas, e impone una justicia poética diferente de la humana. Alguno pensará que los miembros de la Asociación de Escritores de Asturias somos unos ilusos, y yo le confirmo que sí, afortunadamente sí. Y unos optimistas, porque perder el optimismo significa abrir las puertas a cosas terribles. En esta labor vitalista, en esa visión que en su momento tuvieron gente como Javier Lasheras –lean su maravillosa poesía en Fundación- y apoyaron escritores como Pepe Monteserín –su obra La Conferencia les entusiasmará-, se contó con la ayuda inestimable del Ayuntamiento de Pravia. Un empeño sobresaliente de un concejo donde no sólo reina el homo economicus, que entiende que la poesía no siempre ha de ser devorada por la política, y cuyo marco natural añade un lujo emocional que demuestra que no hace falta ser un Denis Tito y gastarse veintidós millones de euros por una semana a bordo de la estación espacial internacional, basta con un paseo diletante y divagatorio, y quizás con un par de euros para tomarse un café en cualquiera de los bares de Pravia.

En este ambiente de fiesta, y en la biblioteca pública municipal Antón de la Braña, eje del dinamismo cultural del concejo, Rubén Rodríguez, presidente de la asociación de escritores, acompañado por un representante de la consejería de cultura del Principado y Don Juan Antonio de Luis Solar, alcalde de Pravia, se encargaron de estrellar una botella de champán virtual contra la tarde de hoy para inaugurar las VIII jornadas de literatura. Entre el público la mezcla de miembros demuestra, como cada año, que la juventud no es sinónimo de originalidad como madurez no lo es de sabiduría y paciencia. Hablando con Jorge Ordaz me encuentro con la insaciable curiosidad de un crío; compartiendo impresiones con Alejandra Sirvent te das cuenta de que desprende un aire sabio, de quien está convencida de que la capacidad de sentir y pensar la belleza y el orden no es inferior a esa belleza y ese orden. Y sentados aquí y allá, José Havel, Eva Vaz, Herrero Montoto, Manuel García Rubio, Miguel Rojo, José Luis Piquero, Pelayo Fueyo… Mientras, Elvira y Covadonga, eficaces hasta la saciedad, mantienen firme el timón de la organización a base de hierro y terciopelo

El primero en tomar la alternativa es Diego Medrano, que presenta al inconfundible Luis Antonio de Villena. Diego es uno de esos tipos que escriben cada página como si fueran la última, y despliega todo el espectro semántico en el preámbulo, para que Luis Antonio nos demuestre entonces que nosotros tenemos los relojes, pero él tiene el tiempo. Habla de escuchar, el placer de escuchar, de entender, no para defender tu opinión ni seleccionar lo que apoye tus teorías, sino para aprehender con el fin de implicarnos moralmente con el vecino. Habla de su sentido terapéutico, de su utilidad para leer la sociedad, habla con pasión, con capacidad para contar, con mucho sentido del humor, habla, habla, habla… y nosotros escuchamos.

A continuación es el turno de Javier Reverte, presentado por la voz profunda y calma de Alberto Piquero. Previamente, compartí mesa y mantel con Reverte y, sinceramente, fue una delicia. Es un tipo irónico, educado, ameno, no sujeto a escalafones ni compromisos. Imprescindible que ustedes lean su última obra, Venga a nosotros tu reino. Y con él llega el placer de viajar; los fríos heladores del ártico y el polvo reseco de los desiertos más herméticos de un planeta en el que de 6500 millones de personas, 191 viven en países distintos al de su nacimiento. Nos habla de lugares donde no te encontraría ni Dios, ni siquiera Google; del choque frontal con la diferencia, de la obligación de redefinirte, de volverte más sensible a lo que acontece a tu alrededor y desarrollar un pensamiento y una estética alternativa. De esa geografía que no es sólo física, sino personal, y que al igual que Drácula nos incita a recorrer las calles atestadas, sumergirnos en el torbellino y la avalancha de humanidad, participar de la vida, del cambio, de la muerte y de todo lo que hace al mundo ser como es.

Cuando los griegos se refieren al arte hablan del ritmo, pero no como un fluir, sino de algo que mantiene al ser humano en sus límites. Argumentan acerca del ritmo de un edificio o de una estatua, piensan en el ritmo de la danza o de la música. En Pravia suena ahora ese ritmo de las estatuas, la danza o la música: suena el ritmo de la literatura, una literatura alejada de los fraudes del mercado, de la consagración de las ventas, de la falta de criterio, de la posteridad en función de las entradas en los buscadores de la red. Una vez que han comenzado sus noches y sus días, y como decía Eric Clapton, lo único seguro en este instante es que no quiero ir a ningún sitio, y eso ya es algo para alguien que antes corría sin parar.

Los placeres de Pravia

| jueves, 13 de noviembre de 2008 | 10:03


Un año más llega esa fiesta de la literatura asturiana que son las Jornadas de Pravia. Con esta ya son ocho las ediciones alcanzadas por un proyecto que se inició con mucha ilusión y ha ido madurando en cantidad y sustancia. Durante un fin de semana nos reunimos poetas, novelistas, periodistas, editores… y demás gente de la farándula en una comunión literaria, para trazar un mapa de las sílabas, las letras, los puntos y las comas, e incluso de los locuaces silencios de nuestras obras.

En esta ocasión el motivo que nos reúne son los placeres. Unos placeres civilizados, puedo asegurarles, que no tendrán que ver con el libertinaje, sino con la sonrisa, la ironía y el respeto. El placer de escuchar a gente como Luis Antonio de Villena o el placer de viajar que nos refrendará Javier Reverte. El placer de comer, entre cuyas croquetas y gambas blancas me desenvolveré yo mismo, o el placer de sentir con que nos acariciará Eva Vaz. El placer de escribir con que nos deleitará gente como Antonio Valle y el placer de leer ilustrado por Luis Alberto de Cuenca o José Luis Piquero.

Confesiones, lecturas, mesas redondas, canciones y copas canallas, cenas exquisitas, algún beso furtivo, y la incalculable hospitalidad de Pravia. Estoy convencido, una vez pasada la última página, que otro año más se lograra la empresa de dibujar un gran y perfecto mapa de la literatura asturiana.

PRESENTACIÓN EN EL HOTEL KAFKA

| martes, 11 de noviembre de 2008 | 0:48

HOY, ONCE DE NOVIEMBRE, PRESENTARÉ EN MADRID AL FLAMANTE PREMIO ATENEO DE SEVILLA, FÉLIX J. PALMA. SERÁ A LAS 19.30, EN EL HOTEL KAFKA. LES ASEGURO QUE SU ESPLÉNDIDA NOVELA EL MAPA DEL TIEMPO LES ENGANCHARÁ.
ESTÁN INVITADOS.

Belleza y lujo

| lunes, 10 de noviembre de 2008 | 1:45




La noche del domingo, después de cenar con Alan Álvarez -consulten su myspace- y con un periodista vasco-asturiano con el cual creo estar cultivando una de esas amistades que serán duraderas, nos fuimos a tomar coñac a un local cerca de mi casa. Conversar con determinado tipo de gente sólo te hace más inteligente, estoy convencido de ello, y estos dos son de esa calaña. En un momento dado, el periodista dejó su copa-balón y nos miró con decisión.


-Mira, una vez que te has dado cuenta de que nada merece la pena y todo es un engaño, de que tanto lo absoluto como lo comprensivo no nos sirve para seguir viviendo, lo único que tiene sentido son dos cosas: la búsqueda de la belleza y el lujo, el lujo comprendido como la libertad para realizar el menor número de cosas posibles en contra de tu instinto. Lo demás es propaganda.

Segundas oportunidades

| viernes, 7 de noviembre de 2008 | 0:06



Leí hoy mismo sobre Mail Goggles, el nuevo servicio de correo electrónico de Google, que trata de acabar con esas gambadas clandestinas que la mayoría hemos perpetrado: los correos electrónicos nocturnos en estado de embriaguez. El programa te pide que resuelvas cinco sencillos problemas matemáticos antes de enviar correos entre las diez de la noche y las cuatro de la mañana durante los findes. Por lo visto es la franja horaria en que nos cogemos las cogorzas -me temo que para algunos especímenes es más amplia-. Total, que antes de buscarnos la ruina con una expareja, compañero de curro, jefe, la mujer de un amigo o esa chica o chico con el que tenemos tan buen rollito en Facebook, soplaremos por este control de alcoholemia sui generis y si damos positivo, no nos dejará marcar. Incluso hablan de extender el programa a los móviles, que también tiene mucho peligro.

Seguro que muchos se acordarán de la familia del inventor por no haber despabilado antes de aquella noche en que enviamos aquel correo que nos parecía genial, y que por la mañana nos produjo más dolores de cabeza que los ocho ron-colas. Quien esté libre de pecado…
Qué sabia la Biblia.

Changes

| miércoles, 5 de noviembre de 2008 | 10:20


Lo mejor que nos podía pasar. A ver si cumple aunque sea la mitad de las expectativas...

Plagio luego existo

| martes, 4 de noviembre de 2008 | 12:31


A Bunbury le han puesto de vuelta y media por coger frases de poetas y no citarlos. Bien, no seamos hipócritas: si cada de nosotros tuviera que citar todo lo que hemos plagiado, homenajeado, imitado, depredado o traspuesto, las obras ¿originales? deberían de venir con un tocho aparte del tamaño del listín telefónico de México DF. Como dice Maradona, el agua caliente ya está inventada, y estoy seguro de que esos poetas han fusilado con la misma fruición con que lo ha hecho Bunbury, yo o el mismo Bach, si nos ponemos. Vale que no se puede coger una hoja o canción entera y apropiártela, pero ideas, frases sueltas y estructuras están ahí para saquearlas, porque de eso trata el arte. Una prueba irrefutable de incultura es escandalizarse por el plagio. Por ejemplo, Plauto se dedicó a saquear modelos ajenos, incluso a veces se distraía y mezclaba fragmentos enteros de Menandro, Difilo y Filemón; Shakespeare plagió a los griegos y luego a todos sus contemporáneos y le parecía una sana costumbre; Thomas de Quincey era un consumado desvalijador, y Lautreamont decía que el plagio es necesario porque el progreso lo implica y actuaba en consecuencia.

La creación siempre se da a imagen de otra creación anterior, porque el arte funciona por contaminación y mancha, como descubrió Charles Ives el día que observó el cruce de dos bandas militares que caminaban al encuentro, cada una ensimismada en sus partituras, hasta formar una ensalada de melodías, ritmos, armonías y timbres. Esto es lo que hay, e intentar tirar una carrera de tantos éxitos y tantos años como la de Bunbury por tal chorrada no son más que ganas de polemizar.

Todos los artistas actuamos de prestado, pero el asunto consiste en saber apropiarnos bien de lo ajeno, como si fuéramos abejas que pican en las mismas flores para luego hacer miel, que no es ni tomillo ni mejorana. Hay que fundir todas las piezas que robemos para hacer líquido de oro y crear algo distinto y luego callar aquello que nos ha socorrido y hablar sólo de lo nuestro. Hay que guardar la receta y mostrar sólo el plato, porque el arte y el entendimiento es ver y oír y sacar provecho de todo y sorber la sustancia de los demás, copiar sus patrones, llenarnos y después vaciarnos… Por cierto, este último párrafo acabo de fusilarlo de los Essais de Montaigne. Lo que no dice mi admirado y ladino Michel es de dónde lo ha sisado él.

Storytelling

| viernes, 31 de octubre de 2008 | 0:36


La herencia de Joseph Goebbels no tendrá fin. Mi malvado favorito sigue dando clases magistrales desde su chamuscada tumba a los políticos de nuevo cuño. Su manera de utilizar el lenguaje como una ciencia a fin de convencernos de que los perros en llamas se pueden acariciar, tiene su continuidad en un nuevo diktat de la cosmética política: el storytelling.
Goebbels ya nos convenció con una Europa arrasada y seis millones de judíos muertos que la percepción de las cosas es más importante que la realidad de las cosas. Y la distorsión de la misma se logra a través de una disciplina del lenguaje que no argumenta ni abre debates, sino que funda un teatrillo, te cuenta una historia, un cuento. El de McCain se llama Faith of my fathers, y el de Obama Dream of my father. Son los dos libros en los que ordenan los fragmentos de sus vidas y nos cuentan una película de la que ellos son los protagonistas. Es una empresa de ficción en la que la racionalidad tampoco es demasiado apreciada y prefieren los efectos especiales, lo espectacular, lo epatante, porque el objetivo es entretener al votante-espectador. El storytelling es la nueva receta del buen político, que ahora debe unirse a los otros cinco preceptos básicos que preconizaba Mazarino: simular virtudes, disimular defectos, no confiar en nadie, hablar bien de todos menos del rival y prever el tiempo de campaña.
Todo sería muy noble y muy estupendo, me refiero a lo de contar historias como en la novela o el teatro, si no fuese porque esta forma de construcción de la realidad, este nuevo orden ficticio, estos marcos mentales de los que habla Lakoff en su No pienses en un elefante -que no deja de ser una nota al pie de la obra de Goebbels-, digo, todo sería muy guay si no fuese porque su aplicación a la economía o la política tiene consecuencias terribles. No es lo mismo Dumas que Enron, ni David Lynch que Mao. La perfomance del storytelling trata de reorientar las emociones, y por lo tanto los políticos, en muchas ocasiones, no son elegidos por su competencia, sino por su perfil mediático. Éstos se introducen en la almendra mágica construida por los spin doctors, el framing, el networking, el timing, el storyline… y nos cuentan un cuento que, señores, si yo no pudiera rebatirlo en este artículo asegurando que es una nueva forma de opresión política, tengan por seguro que nos llevaría al totalitarismo. Porque, al fin y al cabo, que es una dictadura salvo un lugar donde sólo se puede contar un único y monótono cuento.

Getafe Negro

| miércoles, 29 de octubre de 2008 | 12:05




Bocatto di cardinale XXIV

| lunes, 27 de octubre de 2008 | 0:36


La fabulosa exposición de Helmut Newton en Madrid, La Fábrica, hasta el 27 de noviembre. Para voyeur sofisticados.




De Nueva York me traje muchas cosas, entre ellas a Glass Candy y su CD Beat Box. Maravillosa.

Cuando los elefantes pelean

| viernes, 24 de octubre de 2008 | 2:20




La economía, como la moda o el arte, se mueve en tres etapas, primero líneas ascendentes y vanguardistas, luego horizontales y clásicas, y por último descendentes, decadentes, barrocas. A esta última se suele llegar por exceso de confianza, es decir, por lo que ya avisaba Keynes de que el personal se gasta los cuartos no dependiendo de los ingresos estables que tenga, sino por las expectativas de futuro. El problema es que esas ilusiones estaban en manos de predadores, comisionistas y revientacajas que campaban por sus respetos y los nuestros, llámense ahorros, pensiones o puestos de trabajo. Estos malhechores no rendían culto a la racionalidad, sino a un nihilismo compuesto por una mezcla de desregularización, privatización y adelgazamiento estatal que ha terminado estallando como un Krakatoa. Para camelarnos, seguían una estrategia de moda en ciertos así llamados restaurantes, donde los camareros se visten de luto riguroso y los platos son gigantes y cuadrados, y todo para meterte una estocada por factura a cambio de una ración escuchimizada con un nombre que suena a tomadura de pelo. Nos convencieron de que subprime era una variedad de caviar beluga, y al final ha tenido que llegar el Estado con el cuchillo jamonero para cortar unas buenas lonchas de los tipos de interés y volver a crear la confianza necesaria para que no nos muramos de hambre.

El problema es que este pata negra que nos avala y consuela con el 15% del PIB a los españoles y con otros tantos por ciento en el resto de países, no lo van a disfrutar sólo los justos, sino también los pecadores. Ante los compromisos de transparencia, rigor y control estos quinquis deben de estar descojonándose pensando en sus paraísos artificiales de las islas Caiman y en sus fiestas, esas que se dan sobre todo para los que no están invitados. Son los mismos que recibían deslumbrantes salarios, primas y dividendos por tasar viviendas por su valor especulativo y no por su precio histórico o razonable, los mismos que ganaron millones con las recalificaciones, los mismos que concedieron créditos e hipotecas suicidas, y que ahora pretenden irse de rositas porque saben, como de nuevo recuerda Keynes, que cuando uno debe una libra, tiene un problema, pero cuando debe un millón, el problema lo tiene el acreedor.

Lo malo es que quien paga el pato son los de siempre, los que han intentado comprarse una vivienda digna. Y que nadie les hable de economía multilateral ni de flujos financieros ni del alza de combustibles ni de activos tóxicos, porque lo único que les interesa es llegar a final de mes.

Cuando los elefantes pelean, lo que muere es la hierba. Y esto no lo dijo Keynes.

NAICA O LA FORTALEZA DE LA SOLEDAD

| jueves, 23 de octubre de 2008 | 19:15




La Cueva de los Cristales de Naica es la más grande maravilla subterránea de la Tierra. Fue descubierta por casualidad en las profundidades de la Mina de Naica, en el Estado de Chihuahua, México. Una cueva completamente recubierta por cristales transparentes de selenita, es decir, yeso muy puro, algunos de los cuales superan los 12 metros de largo. Lo dicho: el sueño erótico de Supermán.

GETAFE NEGRO

| martes, 21 de octubre de 2008 | 23:30

EL SITIO: LA UNIVERSIDAD CARLOS III DE GETAFE. AULA MAGNA.
LA MESA: MADRID TE MATA, JÓVENES BÁRBAROS.
EL DÍA: 22 DE OCTUBRE, MIÉRCOLES.
LA HORA: 12.OO
LOS PONENTES: DAVID GISTAU, MERCEDES CASTRO, DAVID TORRES E IGNACIO DEL VALLE.
ESTÁN INVITADOS.

El ataque del cultureta

| lunes, 20 de octubre de 2008 | 0:05



Esta vez mi sentido arácnido falló estrepitosamente. Por lo general, puedo oler a un cultureta como los tiburones huelen una gota de sangre: a treinta kilómetros. Y entonces hago lo contrario del bicho, es decir, huir como alma que lleva el diablo. Pero esta vez falló. No sé a qué fue debido, en serio, quizás al vino español, o a que estaba pendiente de una de las azafatas del Círculo de Bellas Artes, que tenía un aire a mi adorada Connie Nielsen, o simplemente que estaba en Babia. El resultado fue que cuando terminó la presentación, allí estaba, como el dinosaurio de Monterroso. El cultureta me miraba con sus ojillos de cultureta y su rictus agrio y mezquino sojuzgando a los mortales por no sufrir tanto ni ser tan sensibles como él. De inmediato, el cultureta comenzó a hacer lo que normalmente hacen los culturetas, preguntarme si estoy escribiendo alguna novela -para comprobar si por algún afortunado albur tengo sequía creativa-, y si así es cuándo sale -para hacerle un seguimiento a fin de comprobar que no vendo tanto como con la anterior y buscar las críticas que me pongan a parir-. A continuación, sin apenas dejarme responder, el cultureta sigue haciendo lo que normalmente hacen los culturetas, intentar que se le conceda la atención enfermiza que ellos creen que merecen y dar la lata de una manera grandilocuente. Tieso como una escoba, comienza con los habituales comentarios gratuitos y oportunistas sobre los otros culturetas a quienes tiene que hacer la pelota, sigue con las frases cargantes y supuestamente profundas que mantienen su fama de cultureta, y por último da la tabarra con la posteridad. Yo siempre me he preguntado a qué se debe que los culturetas tengan esa fijación con la posteridad, con esa placa en una calle que nadie reconoce o esa estatua que cagan las palomas y mean los chavales del botellón o esa entrada en un diccionario que nadie lee. En fin. El cultureta sigue haciendo concesiones a su vanidad y me larga que cree que su obra perdurará, porque él tiene que decir algo al mundo y a las generaciones venideras, me suelta que se está preparando para ello ordenando sus manuscritos y archivando sus notas -originales, los llama-, y que incluso cabe la posibilidad de que se cree un premio o una biblioteca o una fundación con su nombre, o todo a la vez. Mientras me cuenta todo eso, yo no paro de mirar al cultureta con diplomacia y algo de pena, de ser testigo de su pueril miedo a la muerte y su inútil intento de perpetuarse. Y me pregunto si su mezquino y cargante ego no le deja ver la realidad. Una realidad en que los escritores se mueren y desaparecen del mapa borrados por el empuje de los vivos. En que de vez cuando las modas pasajeras sacan a alguno del olvido para volver a desaparecer en el barullo de la historia. En la burbuja del mercado literario que engulle y mastica y luego caga generaciones de escritores con mucho más talento que el del cultureta. En la progresión geométrica del ruido informativo actual, en la cantidad de medios con los que hay que competir, en nuestro inútil intento de que las lágrimas no se pierdan en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Finalmente, el cultureta, que estoy seguro de que no sabría encajar el éxito porque tampoco sabe asimilar su fracaso, se despide de mí con esa sonrisilla de superioridad de quien se sabe enviado por los dioses y ha demostrado que es un autor coherente -es decir, poco leído- a un autor comercial -es decir, leído-. Y entonces yo sólo me hago una pregunta: ¿hace cuánto que este cultureta no echa un kiki en condiciones?

Diario Público: tertulia

| sábado, 18 de octubre de 2008 | 0:34



Dentro del programa GETAFE NEGRO, el Festival de Novela Policíaca de Madrid, el diario PÚBLICO ha organizado una serie de tertulias en las que ha tenido a bien incluirme. En esta del Café Central nos reunimos los escritores Eugenia Rico, Mercedes Castro, Pedro de Paz y un servidor. Siempre resulta estimulante el intercambio de nuestras respectivas visiones del mundo.
A propósito, el miércoles 22 de octubre estaré en una mesa de Getafe Negro en la Universidad Carlos III de dicha localidad. Será a las doce. Compartiré la charla MADRID TE MATA: LOS JÓVENES BÁRBAROS con David Torres, David Gistau y Mercedes Castro. Modera Celia Montalbán. Están invitados.

Rosa de España

| viernes, 17 de octubre de 2008 | 0:02






Decidir no comer te causa una sensación de dominio sobre uno mismo. Nadie te está viendo, nadie te está escuchando, estás sola y, aun así, no te comes el cruasán. Te hace sentir que controlas tu vida. A partir de ahí, todo se coloca en tu interior.




Rosa López. Fragmento de una entrevista en Pronto.

Lo que hay que tener

| jueves, 16 de octubre de 2008 | 0:11





Ah… oigo pronunciar la palabra NASA y escucho los vientos solares, el ruido galáctico, los agujeros negros, la energía oscura, las gigantes rojas, las enanas blancas, las cuerdas y supercuerdas, los agujeros de gusano, el túnel cuántico, el horizonte de sucesos… NASA, como todas las palabras anteriores, suena a algo equidistante entre álgebra y música, y a mí siempre me hace rebosar orgullo que una fortuita ocurrencia cósmica, una diminuta ramita en la enorme arborescencia de la zarza de la vida, como nos define Stephen Jay Gould, haya logrado crear la NASA y con ella superar nuestro eterno miedo a elegir entre libertad y seguridad, y jugarnos los cuartos en una partida gigantesca en la que nuestros faroles se llamaban Explorer, Voyager, Mariner, Columbia, Galileo, Apollo, Pioneer, Viking, Hubble, Phoenix Lander, Estación Espacial Internacional…

Ahora que la NASA cumple cincuenta años es el momento de recuperar aquel impulso abandonado cuando perdieron a su enemigo íntimo, la URSS, que tanta caña les dio y que sin duda fue el acicate que les hizo realizar todas aquellas proezas legendarias. The Right Stuff, Lo que hay que tener, es una frase que repetían constantemente en Elegidos para la Gloria, la épica, irónica y desmitificadora novela de Tom Wolfe -brillantemente adaptada al cine por Philip Kaufman-, en la que narra los primeros pasos de la frenética y a veces suicida carrera espacial estadounidense, protagonizada por tipos tan geniales como chiflados que la noche antes de meterse en un cacharro volador para batir el récord de velocidad o rozar la estratosfera con el morro de sus aparatos, se estaban emborrachando en un bar perdido en medio del desierto. Si necesitaban algún enemigo íntimo para recuperar lo que hay que tener, que no se preocupen, los chinos y sus taikonautas han cogido la antorcha y ahora ponen en órbita algo más que las patatas que les reprochaba Mao. De hecho, los americanos ya van cayendo del guindo y han empezado por algo: contra el diseño del logotipo gusano, han vuelto a recuperar el de toda la vida, el diseño albóndiga, con el que lograron sus conquistas más atronadoras.

Ahora que se acaba una época y comienza otra y nadie sabe cuáles serán sus perfiles; ahora que la política fracasa como instrumento regulador de miserias y desajustes sociales, en estos tiempos descreídos y antiépicos, nos queda otra justicia poética diferente fuera de la Tierra, un futuro que pasa por la conquista del Cosmos, como aseguro Neil Armstrong en la celebrada gala del Smithsonian en Virginia. Si bien ha habido desastres, Columbia, Challenger… el mayor desastre sería olvidarnos de la responsabilidad que tenemos para con las generaciones futuras, depositadas de momento en el desarrollo de la futura cápsula Orion, que debería despegar en el 2014 con la Luna como objetivo, el paso previo a grabar las estrías de nuestras botas espaciales en el rojizo polvo de Marte. Y que los talibanes de toda calaña sigan prohibiéndonos hacer volar cometas. Je.

BERGHAIN: Guarreritas berlinesas

| martes, 14 de octubre de 2008 | 12:52




Puede no visitar Pérgamo, el Dom, el Zoo o la iglesia del Káiser Guillermo, pero lo que no puede dejar de visitar es BERGHAIN. Olvídese del Kit Kat o Insomnia, este es ahora mismo el local más decadente, epatante, fetichista, salvaje, sexual y elegante de Europa. En él se mezclan ravers con pijos con nerds con osos con góticos con hippies con reinonas... Mientras usted pide una copa como buen fistro pecador de la pradera, a su lado pueden estar haciéndose unas pajillas o echando un kiki directamente como quien está bailando en la pista. Berghain es libertad, lujuria, risas, música y voyeurismo en todos los idiomas. En la mejor tradición del Berlín de entreguerras. Indescriptible.

Cervantes en Berlín

| viernes, 10 de octubre de 2008 | 12:01


En los Cervantes del mundo mundial habitualmente te reciben muy bien. También es el caso de Berlín, y yo agradecido a Gaspar Cano y su equipo, especialmente a Miguel Ángel SanJosé -el que muestra libro, a mi derecha-, porque se molestó en buscar un último, precioso y desesperado dato que necesitaba. Aparte, compartimos el mismo, perverso e in-confesable fetichismo...
Se acaba la tourné por Alemania. La oferta patrimonial del mismo Berlín es inabarcable, se necesitaría un mínimo de un mes sólo para ver algo de la ciudad. Sus amplios espacios, la luz en los bosques, los colosales museos, la gente con ese sentido fascinante de la responsabilidad. Una sorpresa inesperada es que la población anda tan mal de inglés como en España. Nobody,s perfect, ni siquiera mis venerados doiches. No obstante, yo siempre animo a sumergirse sin problemas en el tópico, beber cerveza, comer salchichas y visitar a la Siegessäule. No defrauda.
Mañana una última recomendación para quien visite Berlín, IMPRESCINDIBLE, se lo aseguro.

Bocatto di Cardinale XXIII

| miércoles, 8 de octubre de 2008 | 1:22

El grupo se llama 30 seconds to Mars. La canción, The kill. Los tipos hacen unos vídeos espléndidos, pero adivinen a qué película hace referencia éste en concreto. A propósito, hay sorpresa: el cantante es el actor Jared Leto. Yo tampoco sabía que tenía un grupo.

Vielen dank für die Empfehlung, geliebte Otti.

PREMIOS DE LA CRÍTICA ASTURIANA 2007

| martes, 7 de octubre de 2008 | 0:03

Mi enhorabuena al merecido premio de Álvarez Cabrero, Mensajes de un mundo dibujado, una felicitación a Antonio Valle por la idea y coordinación, y un bravo a los 32 autores que formaron parte del proyecto, entre los cuales tengo el honor de hallarme. Era un buen proyecto desde el principio y el tiempo lo ha demostrado.


Los autores: Ana Vanessa Gutiérrez, Ana Vega, Antonio Valle, Belén Díaz-Faes Rojo, Blanca Álvarez, Chus Fernández, David Suárrez, Eva Vaz, Fernando Menéndez, Ignacio del Valle, Jaime Priede, Javier Cuervo, Javier Lasheras, Jorge Ordaz, José Havel, José Luís Piquero, Luis Arias Argüelles-Meres, Manolo D. Abad, Manuel García Rubio, Mariano Arias, Miguel Barrero, Miguel Rojo, Pablo Álvarez, Pedro de Silva, Pelayo Fueyo, Rubén D. Rodríguez, Saúl Fernández, Víctor Guillot, Xandru Fernández, Xuan Bello y Xuan Santori.



Por supuesto, esta enhorabuena es extensible al resto de los premiados en todos los apartados, Diego Medrano, Inés Toledo, Antón García, Cristina Muñiz Martín, Mónica Rodríguez, Alfonso Fernández Tresguerres, Severino Antuña, Vicente García Oliva y Luis Fernández Roces.
CODA: APROVECHO PARA RECORDAR MI ARTÍCULO LITERATURA EN DEFENSA PROPIA, SÓLO TIENEN QUE TECLEARLO EN EL BUSCADOR. YO SIGO POR LA LABOR.

Wannsee: la Casa de la Conferencia

| domingo, 5 de octubre de 2008 | 23:57

video

En las afueras de Berlín, junto al lago de Wannsee, hay un área de vacaciones para la gente más acaudalada, una zona hermosísima repleta de mansiones, bosques, puertos deportivos y playas, que guarda un secreto abominable: la Casa de la Conferencia. Aquí, en esta lujosa e idílica mansión, el 20 de enero de 1942, se celebró una reunión entre Reinhard Heydrich y otros 14 oficiales de las SS, entre los que se contaba Adolf Eichmann, para decidir la Endlosung, la Solución Final, y determinar la exterminación de 11 millones de judíos de toda Europa.

El atractivo de las cornisas

| viernes, 3 de octubre de 2008 | 0:04



Las crisis no son malas por norma: obligan a hacer de la necesidad virtud. Es el concepto de Pharmakón: después del dolor viene la sanación. Las revoluciones estructurales, las reconversiones obligan a acelerar la velocidad de crucero y adaptarse; ser leve, rápido, exacto, múltiple y más visible. Hoy en día la innovación se calcifica en ortodoxia nada más nacer, en tedio santificado; estamos condenados a persistir en una exploración de lo variable, a ser Mondrianes o Rothkos de la vida, a romper la baraja cada día y empezar de nuevo, a utilizar el gesto dubitativo de los primeros pintores de las cavernas para atrapar la realidad. Las crisis obligan a los periódicos acosados por los anunciantes a realizar el salto digital; a que la codicia especulativa del mercado empuje a un control público, reglas más estrictas y compromisos de transparencia. No poder elegir ya entre ventana o pasillo impele a buscar nuevos espejos en los que mirarse; a que el precio del petróleo nos impulse hacia la energía de fusión y las pilas de litio y deuterio; a convertir en inmensas salas de videojuegos los cines que poco antes se estaban vaciando; a rediseñar un tablero de juegos global en el que los nuevos peligros no sólo provienen del islamismo radical, sino de esas versiones ultramodernas del fascismo que se denominan capitalismo autoritario, cuyo máximo exponente son Rusia y China, así como de las migraciones masivas o las emisiones de dióxido de carbono. Asimismo, como si fuésemos buenos tenderos, antes de dar cualquier paso hay que conocer tu producto y tu cliente, poseer una calidad contrastada, implicar a los usuarios, buscarse enemigos inteligentes, evitar los cisnes negros, esa tendencia a fijarse en los casos que confirman nuestras visiones y que nos incitan a no comparar…



Todas estas líneas salen de mi teclado tras leer el caso de esa adolescente de 17 años que ingresó con una septicemia en una clínica de última tecnología en Benalmádena. Se le administraron toda clase de antibióticos, hubo quórum de médicos, consultas con otros hospitales, pero nada lograba liquidar las bacterias. La chica ya estaba en la UVI cuando llamaron a su padre, un taxista de Londres, que al llegar al hospital les dijo a los médicos que había pasado las últimas cincuenta horas metido en internet averiguando la lista de fármacos eficaces para el tratamiento, visitando webs médicas, chateando con hospitales, hasta que en una clínica de Minnesota le confirmaron que habían logrado ligeras mejoras con Flagyl. El Flagyl era un medicamento con almidón de trigo usado para infecciones menores, así que el equipo del hospital se lanzó a la carga comprobando y chequeando opiniones, recetándoselo finalmente a la chica me temo que con aire de último sacramento. Al día siguiente sacaron a la adolescente de la UVI. No precisamente coleando, pero viva y en fase de resurrección. Pienso en el susto y la angustia que tuvo que pasar el padre mientras paseaba por esa cornisa en busca de su Pharmakón, algo seguramente inenarrable, pero qué señor, sí señor.

Bocatto di Cardinale XXII

| jueves, 2 de octubre de 2008 | 14:33



Esta ha sido mi lectura durante las primeras noches en los hoteles de Deutchsland, Un millón de soles, Alfaguara, de Jorge Eduardo Benavides. Siempre es un placer leer a Benavides.

Postdam: Park Sanssousi

| miércoles, 1 de octubre de 2008 | 0:47

Para los prusianos, la belleza importa tanto como el tamaño. Sólo hay que visitar estas 400 hectáreas: todo es más alto, más lejos, más hermoso. Pegas una patada a una piedra y sale un palacio, crees que no encontrarás otro paseo más largo y el siguiente lo triplica. Neues Palais, la Orangerie, la Casa de Té China, Neue Kammern, Communs, Schloss Sanssousi... Se parece a un extraño cuento de Calvino, cuando estás seguro de que has dado con la casa de un emperador, es sólo la de los criados; una enorme edificación que podría servir a un rey, es únicamente el invernadero. Y la luz en estos bosques.







Oktoberfest

| lunes, 29 de septiembre de 2008 | 0:01


Los muniqueses lo celebran desde 1810, tras la boda de Luis de Baviera y la princesa Teresa de Sajonia, a la que fue invitada toda la población de München. Recibe seis millones de visitantes de todo el mundo, y en dos semanas se beben más de 5 millones de litros de cerveza y se comen más de 200.000 salchichas de cerdo. Consumición mínima, un litro, y hay que cogerlo al vuelo de cualquiera de las camareras que pasan entre las mesas. Me han dicho que durante la fiesta hay otras cosas que ver y que hacer aparte de emborracharse, pero yo de momento no caigo. A ver si mañana...



CODA: por cierto, mi enhorabuena para dos asturianos, escritores y sin embargo amigos, Manolo Abad y Miguel Barrero, uno por publicar su primera obra, Vasos sucios en la madrugada, y el otro por el premio a su novela Los últimos días de Michi Panero. Abrazos y a seguir currando: gana el que aguanta.

Jugar como un maestro

| domingo, 28 de septiembre de 2008 | 11:37


Esto no me cuesta nada escribirlo. O me cuesta todo. Ha muerto Paul Newman, es decir, ha muerto la belleza, la inteligencia, la complejidad, la credibilidad. La clase. A pesar de su condición cuasidivina, no ha podido resistirse a la Pelona, que a su vez no fue capaz de resistirse a sus espectaculares ojos azules. Este es mi particular y sincero homenaje a Paul Newman, mi agradecimiento al hombre que me ha salvado tantas veces la vida. Me la salvó Eddie Felson, aquel genio arrogante machacado entre el humo y el güisqui por el Gordo de Minnesota, que finalmente se sobrepone a su propio talento en una lucha tan épica como desoladora. Me la salvó la ocurrencia, el idealismo, la locuacidad, el optimismo de Butch Cassidy. Me la salvó el coraje con que encara su inevitable destino aquel patriarca irlandés en Camino de perdición, cuando ha de salvar a Caín aunque ame más a Abel. Paul Newman ha sido una droga, una filia profunda. Con él las he pasado putas cuando me perseguían los comisarios del Union Pacific, he sido un virtuoso del billar, he pasado noches enteras jugando al póker, he perseguido el dulce pájaro de la juventud, he caminado por ardientes tejados de zinc, he buscado cadáveres en los canapés que me daban durante la entrega de los Nobel, he comido huevos duros hasta caerme desmayado. Pero, sobre todo, he estado enamorado de su veracidad, de su ritmo, de sus matices, de su seducción, de su gracia, de su carisma. De su clase. Y ahora que este gran señor ya no saldrá nunca más de la pantalla, esta misma noche me pondré delante de una, enfriaré una botella de Pipper-Heidsieck y veré por vez tropecienta El Buscavidas. Durante dos días me perderé en un tapete verde en blanco y negro, y golpe tras golpe de taco descenderé a los infiernos entre mareas de orgullo, tristeza, determinación y entusiasmo, hasta que al final la derrota del Gordo de Minnesota redima para siempre mi estigma de fracasado. Gordo, has jugado como un maestro, le diré entonces, y él me responderá: tú también, Eddie, tú también…

First we take Manhattan then we take Berlin

| viernes, 26 de septiembre de 2008 | 1:12

Das schöne Berlin. He admirado mucho la cultura de Alemania, y me da que voy a seguir admirándola muchos años más. Este es el país de Bach, Döblin, Mann, Herzog, Wenders, Fritz Lang, Koeppen, Gödel, Brecht, Isherwood -a veces-, Haffner, Weil, Karajan, Jünger, Lubitsch, Nietzsche, Goethe, Adorno... Pero, sobre todo, de Heidi Klum.
Muchas gracias a CARLOS SÁEZ DE TEJADA, ministro consejero de la embajada española en Berlín, por las facilidades y la información que me proporcionó.
Allá vamos...

absurdo.es

| miércoles, 24 de septiembre de 2008 | 22:33

¿Alguien ha intentado renovar últimamente un dominio punto es? Bien, desde mi humilde punto de vista, es uno de los mayores absurdos del que he sido protagonista en los últimos meses. Vueltas y revueltas digitales sin orden ni sentido, un vuelva usted mañana de ventanilla garbancera, un malestar que paulatinamente se convierte en mala hostia, una pérdida infinita de tiempo, unos plazos raquíticos, un registro carísimo, una imagen pésima para la administración. Inaceptable.
Aquí dejo algunas soluciones para los futuros damnificados, sacadas del blog de andrés pedreño, que me han salvado la vida:

Veamos, en vez de un simple botón "Renovar dominio", resulta que tienes que "autentificarte" en la página web http://www.nic.es/ encontrar y luego pinchar el cuadro "Gestiona" introducir el identificador (NIC-HANDLE) y contraseña del contacto ADMINISTRATIVO o de FACTURACION y pinchar la clave del dominio en cuestión. Aparece por fin el nombre de tu dominio... Pero a pesar de que el nombre aparece como hipervínculo, no lo pinches porque... hay que pinchar solicitudes en el margen izquierdo. Saldrá una lista de "referencias" y el nombre de tu dominio. Hay que pinchar la referencia (¡NO el dominio!) y sale una especie de historial y luego, si solo faltan 15 días para la caducidad, al final un botón "acciones posibles" (si falta más tiempo, dicho botón no aparece, ni aclaración complementaria alguna). A partir de ese momento, si lo has encontrado, puedes empezar a proceder a la renovación. Ni los más ágiles en navegación aciertan con este sistema. Hace falta estudiar un manual para comprender una burocracia digital innecesaria. Sería mucho más fácil y sencillo un enlace "renovar tu dominio" desde la página principal. Sería más razonable, si se supone que ESNIC pertenece a una administración, cuyo objetivo es fomentar el uso de las nuevas tecnologías y facilitar su implementación en España, que este servicio fuese gratis o, al menos, costase lo mismo que la agencia más barata ¿no creen? Tampoco recurra a los correos electrónicos. Ayer y hoy mismo ninguno de los dos correos de ESNIC (PlanDeDominios@red.es y es-nic@nic.es ) admiten correos. Si intenta enviarles una consulta, su sistema de correo le dirá que su servidor requiere
"autenticación": "El mensaje no se pudo enviar, uno de los destinatarios fue rechazado por el servidor. Su dirección de correo electrónico es "es-nic@nic.es". Respuesta del servidor: '473 es-nic@nic.es relaying prohibited. You should authenticate first"...

Ego y soberbia

| domingo, 21 de septiembre de 2008 | 20:54

Si te forras a lo Damien Hirst, te ponen a parir. Si eres pobre de solemnidad e intentas sobrevivir -y si puedes, forrarte- emigrando y trabajando duro, también te ponen a caldo. ¿Conclusión? Limítate a forrarte y ni caso a los críticos vitriólicos. Si yo fuera uno de esos ecuatorianos o rumanos que vienen aquí a romperse los cuernos, y que encima tienen que aguantar que se refieran a ellos en términos de putas de Babilonia, peste, pandemia, o que simplemente se les cubre de alquitrán y plumas por recibir el subsidio de desempleo o ser atendidos por la sanidad pública, me pondría detrás un póster de la calavera humana con los 8.601 diamantes incrustados del nuevo rey Midas inglés, delante una barricada de quita y pon, y en medio la proteica capacidad de competir del susodicho. Y más madera. ¿Que tienes que salir con un desventaja de un kilómetro respecto del último contendiente nativo? La necesidad crea el órgano: carácter, convicción, fuerza, trabajo, ego, e incluso una pizquita de soberbia si es necesaria para aguantar el chaparrón, como una de esas pastillitas de uranio de dos centímetros de alto y uno de diámetro que liberan energía para parar un tren. Así hasta que se alcance lo que Bill Gates llama el umbral de aceptación, ese momento en que estalla la venta de un producto o la fama de alguien de una manera exponencial.
El miedo a lo extraño, al extranjero, está marcado en nuestro código genético, es atávico; es el rechazo al color de piel, al idioma, a las costumbres, en resumen: el pánico a los bárbaros. Pero no nos damos cuenta de que los bárbaros son los únicos que pueden salvar una Roma que con los siglos se envanece y corrompe, que pierde la ambición, y con ello su Kairós, su tiempo oportuno. Cuando las copas nos llegan a pesar más que las espadas, la soledad es una tentación que acaba por convertirse en un esplendor ficticio, en una actitud estéril y peligrosa. Porque no somos nada sin la inmigración. Sin ese flujo de gente que rompe la inercia costumbrista y remueve mitos fundacionales patrióticos, sin ese enemigo externo que se entrevera con nosotros y que es el único que nos puede cambiar el carné de baile, obligarnos a salir de moldes estéticos elitistas y unidimensionales, despertarnos de narcosis acomodaticias, sumirnos en la promiscuidad del feed-back, en la porosidad que rompe el tópico, en la apertura de compartimentos estancos, en lo transversal. Ahora bien, tras esta defensa apasionada, también se impone establecer una acertada política inmigratoria. No obstante, eso sería materia de otro artículo, y ese debería de hacerse con frialdad, reflexión y filtros, aunque siempre con las primeras frases que abren El Gran Gatsby en la cabeza: cada vez que te sientas tentado de juzgar a alguien, ten en cuenta que no todo el mundo ha tenido las mismas oportunidad que tú.

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| jueves, 18 de septiembre de 2008 | 3:13

Como últimamente había oído tantas barbaridades sobre la novela, sinsentidos, estupideces varias y alguna que otra declaración milenarista, había pensado en escribir un artículo, pero se me adelantó el Señor Royuela. Chapeau, señor.

SOLUCIONES HABITACIONALES PARA INDIGENTES LITERARIOS, artículo de Fernando Royuela publicado en El País.
Asistimos en estos tiempos a debates bizantinos sobre la naturaleza de la novela orquestados de espaldas a la realidad. Todo empezó con el anuncio de su muerte, cuando al escritor Eduardo Mendoza se le ocurrió divulgar la tontería. Después otros recogieron el testigo y se lanzaron a hacer decálogos de inexcusable cumplimiento.
Que si la novela está muerta o está viva, que si la novela debe ser ficción o no ficción, que si la novela o es fragmentada o no será, son diatribas estériles de necesidad. Cada cual airea su paja mental y cuenta la guerra según le conviene. Esto es al fin y al cabo muy humano -salvo en el caso de los creacionistas, que como es sabido defienden el origen divino de sus novelas- pero harta igual.
La novela es un género flexible, tolerante y magnánimo en el que todo cabe salvo el aburrimiento. Intentar acotarla o encauzarla carece de sentido histórico y sólo evidencia papanatismo intelectual o crematístico afán de notoriedad.
La novela carece de reglas. La novela es por excelencia el último bastión de la libertad creativa del individuo. La novela es el territorio de la fantasía, el trasunto imposible de la realidad, el big bang del pensamiento libre y el instrumento con el que el mundo se reinventa una y otra vez. Pura catarsis, puro caos, pura pasión.
Me enervan quienes pretenden ponerle puertas al campo para delimitar sus soluciones habitacionales. Me fastidian los doctrinarios de la primera persona del singular, los certificados de defunción del texto clásico, y cuantos pretenden ser modernos echando ketchup en el coño de Madame Bovary.
La novela como vehículo de expresión artística ni está muerta, ni es predicable, ni es previsible. Toda visión del mundo tiene en ella cabida, todo estilo, ubicación y narración asiento. Quienes no tienen una historia que contar, quienes carecen de visión del mundo o son incapaces de desarrollar un lenguaje propio gustan de exhibir su indigencia predicando por los medios el fin de la novela, su mutación genética o su retirada menstrual. Algunos de ellos deberían empezar por releerse el Lazarillo por si pudiera servirles como solución habitacional de su problema literario.
Pero además todo lo dicho es inservible porque por mucho que se empeñen los profetas, sin lector no hay novela. Al otro lado de la escritura aguarda la lectura y muchas veces nos olvidamos de que el lector es juez y parte y de que su decisión resulta inapelable. De nada sirve un texto si no es para ser leído por los demás. Pretender por tanto hacer una novela al margen de un destinatario es tarea inútil que no sólo presupone engreimiento sino también desprecio y estupidez.
Sentado lo anterior que cada cual emprenda la novela que le salga, que fragmente o no fragmente, que ficcione o no ficcione, que escarbe en el intertexto o que le dé la forma de blog, pero, por favor, que no nos dé más el coñazo dogmatizando sobre si la novela tiene sexo o no.

David Foster Wallace

| martes, 16 de septiembre de 2008 | 0:35


In memoriam 1962-2008

Aquí no hay poli bueno ni poli malo, ¿entiendes?, aquí todos somos unos cabrones.
La niña del pelo raro.

El ciego y el elefante

| lunes, 15 de septiembre de 2008 | 17:03


Bien conocida es la alegoría de que los ciegos describen el elefante por la parte que tocan. Va a ser la esencia de este artículo. Acaban de darle el Príncipe de Asturias de la Concordia a Ingrid Betancourt, que lo ha recibido con inmensa emoción y afirmando que no se merece semejante distinción. Bien, no entro a juzgar si había otros candidatos más cualificados para tal honor, ni la conveniencia mediática de dárselo a ella; tampoco voy a hablar de su particular e innegable paso por el infierno a medida que le cortaron las despreciables FARC, ni del infinito sufrimiento que humilló su carne y su espíritu, para todo ello van a sobrar invidentes que, al igual que yo, tocarán su respectiva parte del elefante. Y me refiero a ciegos en toda la amplitud del término, porque es evidente que la falta de libertad es, probablemente, la menor de las torturas que le infligieron, y la imaginación no reproduce de ninguna manera ese horror. Ella da la gracias al ejército colombiano, a Dios y a la Virgen, y habla con esa serenidad de madonna sufriente de concordia y perdón. Perfecto, hasta aquí mi papel de abogado del ángel: al abogado del diablo le interesan otras cosas. Ese abogado de Luzbel quedó maravillado por la rapidez con que se repuso Ingrid Betancourt de una experiencia capaz de reventar voluntades más duras que el acero de Damasco, y no acaba de creerse que sólo el amor y los brazos extendidos sean suficientes para catalizar dicha resurrección. Ese abogado desearía tener un LHC particular para disparar haces de protones a fin de reconstruir el pasado de Ingrid Betancourt en la selva y tener un festín de datos que le puedan aclarar qué está pasando ahora realmente por su cabeza, una mente a su vez desbordada por la inesperada corriente de acontecimientos que pueden acabar de desestabilizar cualquier psique. Seguramente, la experiencia sería similar a la de Colón, que no descubrió exactamente lo que pensaba, pero sí algo muy interesante. Ese abogado continúa tocando su parte de elefante tendenciosa y considera la inmediata catarata de reconocimientos, legiones de honor en el Elíseo, aviones privados a su disposición, vacaciones en las Seychelles, entrevistas con Zapatero y el Papa… que la consagran como un icono de la lucha por la defensa de los derechos humanos, contra la violencia terrorista, posible candidata al Nobel de la Paz, vicepresidenciable en Colombia, etc… y se plantea qué hubiera pasado si el rescatado hubiera sido otro cualquiera de los secuestrados, uno de esos que va de fiado a la tienda con la cerviz gacha para poder comprarse una salchicha, y que no tiene la doble nacionalidad, ni un consorte embajador, ni entra en la categoría estrato 6 en las prioridades del gobierno colombiano, ni… En fin, que hasta en el Averno sigue habiendo clases. El abogado, que opina como Bogdanovich que para mantenerse en la industria del cine -una metáfora más de la vida-, no hay que creerse nada de lo que oigas y sólo la mitad de lo que veas, digo, el abogado continúa reflexionando acerca de cómo de malparada queda la sociedad cuando es necesario todo este espectáculo para dar un poco de luz a una situación endémica, el flagelo de los cientos de secuestrados que aún permanecen en la selva sin posibilidad de reconocimiento público, ni siquiera de un premio, aunque fuese uno de esos que salían en los palos de helado. No es suficiente justificación que la liberada dé réditos mediáticos a los departamentos de márketing de los medios de información, ni la necesidad de mártires y símbolos para que la gente se ponga las pilas, sino que más bien indica una política ineficaz, una intrínseca falsedad social, cierto raquitismo intelectual y una estética nula. No obstante, reconozco que lo fácil es escribir un par de folios como estos apoyando, rechazando, debatiendo o cuestionando la parte de elefante que palpo, mientras me tomo un café sabiendo que luego me voy a comer con un amigo. Lo difícil es pasar por el infierno de Ingrid Betancourt, ese ultramundo digno de Hellraiser por el que ni siquiera pudo acelerar el paso, y que hace complicado que se diluya alguna vez el vértigo no de mirar hacia bajo, sino de seis años mirando hacia arriba, hacia el cielo de la normalidad que le era negado.